EL PERFORMANCE-ART HOY: Desarrollo y subdesarrollo
Por James Delgado
Universidad de Caldas
Cod 10412507
dosnodos@yahoo.es
La búsqueda de totalidad es connatural al ser humano. Además, el cuerpo, asediado por lo inmaterial, es fundamento de esta búsqueda. Esta es la razón que hace del “performance-art” protagonista del arte de hoy. No obstante, el performance-art no es arte del modo que lo son las “grandes obras de arte”, porque el conjunto de características que posibilitan una gran-obra-de-arte son fruto de una serie de condiciones que no sólo tienen que ver con el talento individual del artista, sino también con la cultura y la sociedad a la que pertenece. Es decir, el performance-art responde a una realidad intermedia entre la “precariedad” y la “suficiencia”.
A pesar de que el performance-art en las condiciones adecuadas puede llegar a ser una gran-obra-de-arte, en su esencia histórica no pretende tal cosa pues su misión es ser “puente” entre lo “superior” (gran-obra-de arte) y lo “inferior” (cualquier ser humano). Respecto a la pregunta fundamental por “¿qué es el Arte?”, el performance-art se coloca en el marco-horizonte de un constructivismo que puede relacionarse con el pensamiento del sociólogo chileno Hugo Zemelman: «Lo fundamental de lo indeterminado consiste en la capacidad de mirar a lo real sin sujeción a los límites en forma de estar alerta ante lo indeterminado (que es factible cuando los contenidos incluyen la posibilidad de lo nuevo)» . De cualquier manera no olvidemos que ubicados dentro de un marco teórico más amplio que el de Zemelman, como es el de Ken Wilber, el performance-art, en su devenir histórico, hay que entenderlo como respuesta a la crisis tanto de la pre-modernidad como de la modernidad .
El “performance-art” es ya una realidad en la escena global académica del arte y sólo podemos esforzarnos por hacer “buen-uso” de él. Son verdaderas en parte las razones que alegan cierta incompatibilidad del “performance-art” con contextos sub-desarrollados como el nuestro, pero también es verdad que tanto la academia como los nuevos y viejos medios de información están integrados de igual modo en la mayor parte del mundo. Y es que «la resolución de los problemas más urgentes que aquejan a nuestro planeta depende del desarrollo de una visión integral» . Tengamos pues cuidado de interpretar abiertamente la relación que hago entre el pensamiento zemelmaniano y el performance-art situado en el marco general de la teoría Wilberiana. La invitación puntual de Hugo Zemelman es a construir desde el ángulo particular de la existencia individual y la historicidad colectiva a través del lenguaje. En palabras de Hugo Zemelman: «Se plantea la necesidad de rescatar la relación con el lenguaje desde el pensar subyacente no-parametral. Necesidad que no se identifica con ningún lenguaje en particular, menos todavía con los formales» .
Pero “¿qué es el performance-art”? Obviamente la acción del artista y su cuerpo como censor ajeno a la producción que se desprende de la acción misma. Pero ¿cómo sé que soy artista o que alguien es artista? Evidentemente por la perspectiva histórica, y correlativamente, desde el punto de vista zemelmaniano, por la colocación del sujeto frente a la realidad, en otras palabras, hay una doble particularidad en el artista, su venir haciendo y su “estar” haciendo “en” la realidad actual.
El performance-art emergió a través del cuerpo y la acción del artista que cayó en la cuenta de la brecha entre lo culto y lo popular. El concepto “performance-art” ha ido acompañado de casi todas las diferentes artes en especial de la música, la fotografía, el video y la producción teórica, por lo que podemos pensar que el performance-art es el primer arte en emerger hacia un futuro Arte Integral.
Todo lo anterior se dice para inaugurar el producto-puente que es el “performance-art” en el contexto manizaleño (igualmente en cualquier otro contexto “intermedio”), no porque el “performance-art” no tenga ya algo de “devenir” aquí en la ciudad de Manizales, sino porque ha faltado la “organización sintáctica” y el “ajuste mental” necesarios para hacer del performance-art manizaleño el tipo de producto concreto con que podamos trabajar abiertamente en el mundo contemporáneo. Finalmente manifiesto que una visión general como la de Ken Wilber, complementada con visiones más particulares como las de Hugo Zemelman, Carlos Mario Perea, Carlos Castaneda, nosotros mismos y otros, es la forma adecuada de sembrarnos fértilmente en la brecha social de la cual son parte la mayoría de los ciudadanos del planeta.

madeleine Macáis dijo
El performance......
es la posibilidad de ahondar raíces en lo profundo de si mismos.
la precariedad del lengujae performancístico no es atacable al performance. es la precariedad de la posibilidad expresiva del individuo contemporáneo bombardeado visualmente y que busca redención de los 5 sentidos, la emoción y la sensación .... la necesidad de interactuar más allá de los tiempos y espacios condicionados para mostrar...más allá del museo, más alla del contexto para exhibir, más allá del objeto museográfico y más cerca del sujeto en tiempo y espacios reales y no escenificados......
La vida misma es la que hace del "performance " una expresión valida y madura..y no una disposición mental o una posición geográfica la que determina sus posibilidades dentro de los terminos "determinados" de postmodernidad.
no será suficiente dejarnos transcurrir y que eso sea visible?
21 Febrero 2007 | 06:25 PM