A PROPÓSITO DE "ARTE Y GLOBALIZACIÓN" DE ANA MARÍA GUASCH
1. ¿El otro dónde está? El otro puede ser o no. El otro no solo es, el otro también no es. El otro oscila, el otro puede. El poder del otro no depende de su ser sino de su Ser. El otro no es, el otro Es. O sea, el Ser, es y no es y esto es el otro porque el otro en realidad es Otro, no otro. ¿Quién es ese otro? No importa. El otro es Otro. Todo ese discurso del otro como si fuera algo en específico o conmensurable, un otro indígena, un otro indigente, un otro negro, un otro gay, un otro minoría es falso.
2. No obstante el "otro" es, y este ser es y puede ser. Esto es una oportunidad para ser, una transición para ser, ser-transitivo. Yo ya no sería ese ser, me interesa Ser. El ser es transición, el Ser, no. El otro es un "mientras", el Otro soy yo.
3. La "resistencia" resistió. Ese emborronamiento de la resistencia nos pone en el centro mismo de la libertad. Pero aún falta presencia, todavía hay demasiado chisme.
4. El artista de hoy ya no confunde la interpretación con su visión. Estamos empeñados en cambiar el mundo desde la percepción, desde el sentir. Claro que todo esto da para que poco a poco, de otro en otro, de ser en ser, el Ser, el Otro libere la posibilidad. No dejaremos de ser y trambién Seremos. Obviamente esto se dice por la también ausencia del otro. Si el otro viene esto puede. ¡PUEDE! El otro no es necesario. El otro es, el Otro Es. Necesario solo es uno. Uno es el Otro, sin fin. ¿Por qué darle importancia al otro? Por el miedo de ser uno. El otro es maravilloso, uno también.
ARTE Y GLOBALIZACIóN Autor: Ana Maria Guasch
