Quién como yo,
dividido.

Juntos estamos en lo peor,
y bajamos,
y bajamos.
Lo sé, lo sé, debería ser más fuerte:
¡Me odio!
Reimos,
esto es peor, más peor.

Es así por mi imposibilidad aún de verlo mientras sucede.
Siento suceder.
Debo ir poniendo uno y otro espíritu bajo
pero estamos tan bien, tan bien
que todo espíritu bajo, a este nivel, es maravilloso.

Solo hay este idioma.