La Coctelera

ICE: Instrumento Cyborg-Espiritual 1.0

Instrumento de ritmos binaurales y luces estroboscópicas heredero de la Dreamachine y hermano de las actuales Máquinas Mentales.

CORTOPOEMAS CALLEJEROS MÓVILES

Hola fantasmas del ciberespacio, los saludo con todo mi respeto. Ahora les traigo este ejercicio que desarrollé en el pasado Festival Intenacional de la Imagen 2009 en mi ciudad Manizales, al interior del taller URBAN SENSORIA orientado por Alejando Jaimes. Es un segundo movimiento en mi concepto del Ojo en la Oreja, ya no para espiar sino para sensibilizar al cyborg que propongo, o sea a este ser de ojos en las orejas de cuenta de las videocámaras de los móviles.Es un concepto más para este ser sin corazón en el que a veces creo que me estoy convirtiendo, o que quizás siempre he sido, aunque me viva inventando uno y otro modo inútil de creer que no. Talvez la sensibilidad también pueda encontrarse en el proceso inevitable de su pérdida.

Aquí está primero el momento en que les presenté el concepto del Ojo en la Oreja al taller:

Luego, el momento en que se me ocurre la idea de los cortompoenas callejeros móviles:

Y los primero dos cortopoemas callejeros móviles:

LA MANIPULACIÓN DEMOCRÁTICA DE NUESTROS CEREBROS-CONSCIENCIAS:

GNAURAL Y LOS RITMOS BINAURALES

RESUMEN:
Un software de sonido gratuito y la naturaleza del cerebro a dejarse conducir por cierto tipo de fenómeno auditivo, abre la posibilidad democrática para manipular los estados de conciencia del ser humano. El objetivo con esta ponencia es promocionar el uso y la reflexión sobre el programa Gnaural dado que la trascendencia de las posibilidades que este programa entrega, instala de lleno a la humanidad en un nuevo horizonte: la automanipulación democrática de los fundamentos del ser. En términos generales se sigue la inspiración provocada por los resultados investigativos de Gerald Oster en su documento «Auditory beats in the brain» de 1973 con una pregunta fundamental en mente: ¿por qué un descubrimiento tan importante como este no es más conocido y usado? Aunque la respuesta carece aún de rigor científico, el resultado que se busca en esta ocasión es sólo de divulgación. Sin embargo, se introduce como aporte el concepto de "openbrain-conscience". Se concluye el documento repitiendo que: la tendencia natural del cerebro a cambiar su frecuencia dominante por la frecuencia de un estimulo externo y que haya un software gratuito para experimentar con ello, coloca de lleno a la humanidad en la posibilidad democrática de manipular su cerebro-conciencia.

PALABRAS CLAVES:
Gnaural, Ritmos Binaurales, Tecnologías de Mejoramiento Humano, Arrastre de Ondas Cerebrales, Estados de Conciencia, Patrones de Ondas Cerebrales.

GNAURAL puede ser considerada una Tecnología de Mejoramiento Humano (THM) que aprovecha el fenómeno conocido como "Arrastre de Ondas Cerebrales" , para manipular los Estados de Conciencia a voluntad. Las TMH son técnicas regularmente asociadas con la convergencia de la nanotecnología, la biotecnología, las tecnologías de la información, y la ciencia cognitiva usadas para amplificar las capacidades y características humanas. En concreto, GNAURAL es una multiplataforma programable generadora de Ritmos Binaurales (RB) , o sea, es un programa de sonido compatible con diversas plataformas (Windows, Mac y Linux para ser más exactos) especial para producir RB y escrito en GNU. Se trata de un software de sonido gratuito para experimentar con nuestros cerebros, y lo que lo hace aún más significativo, con nuestros Estados de Conciencia . Al ser programable, o sea, de código abierto, el Gnaural permite ser utilizado en diversas orientaciones, motivando así la exploración de las valiosas implicaciones que los RB conllevan. No es exagerado afirmar que se trata ya, no sólo de opensource, sino también, y más interesante aún, de openbrain-conscience, un salto cuántico desde la programación de código informático a la exploración de nuestros cerebros-conciencias .

Los RB son sonidos que el cerebro crea como resultado de estimular cada oído con un tono levemente distinto en frecuencia el uno del otro usando audífonos estereofónicos. Se trata del popular efecto estéreo que causa la ilusión de espacialidad sonora aprovechado para excitar simultáneamente y de forma binaural, o sea, a ambos oídos, con una onda sonara en la izquierda y otra en la derecha que no se diferencien más de 30hz para que el cerebro pueda producir el RB, dado que, si la diferencia entre las dos ondas excede los 30hz el cerebro logra distinguir cada sonido por separado y no genera la tercera onda que sólo existe en el cerebro.
En acústica se le llama Beat al efecto de interferencia entre dos ondas ligeramente distintas el cual es percibido como un sonido que vibra con una frecuencia igual a la diferencia entre las ondas que se interfieren, por ejemplo, si una de las frecuencias es de 440hz y la otra es de 460hz, se generará una tercera frecuencia de 20hz. Mientras el Beat acústico sucede en el espacio físico, el Beat o Ritmo Binaural sucede sólo en el cerebro. Aunque el oído humano posee un espectro consciente de escucha de 20hz a 20.000hz, se ha demostrado que puede ser afectado por frecuencias que superan esos límites.

El efecto de los RB fue descubierto en 1839 por el investigador alemán Heinrich Wilhelm Dove quien tuvo la suficiente perspicacia para darse cuenta que tal fenómeno no sucedía en el espacio acústico sino en el sistema auditivo, precisamente porque experimentó presentando a cada oído por separado y simultáneamente dos frecuencias de onda levemente desiguales. Estudios más recientes creen que los RB se originan en el tronco cerebral, específicamente en el Núcleo Olivar Superior . En 1973 Gerald Oster fue el primero en ver realmente las implicaciones del descubrimiento de Dove para la investigación neurológica y cognitiva, dado que pudo demostrar el vínculo que hay en la capacidad del cerebro de producir RB con, por ejemplo, la localización de sonidos en el medio ambiente, la selección de sonidos entre un mar de ruido, la enfermedad de Párkinson, los niveles relativos de estrógenos en las mujeres entre otras importantes relaciones. Es significativo resaltar también que la incapacidad o dificultad para percibir los RB está asociada a problemas de salud de diversos tipos como la afasia . Cabe recordar igualmente, que ya en 1929 Hans Berger, el fundador de la Electroencefalografía, había descubierto el patrón de ondas cerebrales Alpha relacionado con la Hypnagogia, el estado de relajación entre dormido y despierto vinculado fuertemente a la creatividad , y en 1934 se había constatado que era posible arrastrar los patrones de ondas cerebrales a una determinada frecuencia, lo cual abrió la puerta a los estudios más controversiales en relación con el poder de los RB. A mediados de los setentas Robert Monroe centró la mirada sobre los efectos de los RB en la conciencia, teniendo en cuenta los avances que empezaban a relacionar experiencias introspectivas con datos fisiológicos. Robert Monroe fundó en 1978 el Instituto Monroe para la exploración de la conciencia. El cerebro, en su facultad espontánea de recalcular la diferencia entre dos ondas creando una tercera frecuencia interna, lleva aparejado al cambio en el patrón de ondas, un cambio en el estado de conciencia, fenómeno aprovechado especialmente por las llamadas TMH que a tal punto han despertado el repudio como para que el presidente de los Estados Unidos, George Bush, creara el 28 de noviembre del 2001 el Consejo Presidencial de Bioética . Por otro lado, más a favor de los nuevos avances, un grupo de académicos crea en el 2004 El Instituto para la Ética y las Tecnologías Emergentes .

El hecho pues de que la manipulación de los fundamentos esenciales del ser humano genere tanta controversia y confusión, sin duda es uno de los factores más importantes para que incluso, proyectos gratuitos como Gnaural permanezcan en el desconocimiento. Una factible exploración democrática de campos tan delicados como los Patrones de Ondas Cerebrales a través del "Arrastre de Ondas" que los RB posibilitan, puede ser usado para diversos objetivos, el más importante de ellos, evidentemente, ir más allá de las capacidades normales del cuerpo y la mente humanas lo cual nos instala de lleno ante complejas cuestiones éticas que obligan un esclarecimiento continuo de qué sea lo bueno, lo malo, lo mejor y lo peor, obviamente no sólo a nivel teórico, pues la democratización de este tipo de tecnologías nos cruza inevitablemente con los terrenos de la práctica. Por supuesto, debido a la relación directa entre Patrones de Ondas Cerebrales y Estados de Conciencia, los RB son usados para producir modificaciones introspectivas asociadas esencialmente a los cinco grandes grupos de ondas cerebrales y sus correspondientes estados anímicos : 1) Ondas Gamma: frecuencias mayores de 40 hz relacionadas con la hiperactividad e intensas operaciones cognitivas; 2) Ondas Beta: frencuencias entre 13 y 40 hz correspondientes a la conciencia normal de la vigilia; 3) Ondas Alfa: frecuencias entre 7 y 13 hz referidas a la relajación despierta y los umbrales entre sueño y vigilia; 4) Ondas Theta: frecuencias entre 4 y 7 hz relacionadas con la actividad onírica y la meditación profunda; y e) Ondas Delta: frecuencias inferiores a 4 hz referidas al sueño profundo y la pérdida de la conciencia corporal. Un ejemplo de la curiosidad humana por manipular sus Estados de Conciencia es precisamente lo que le dio nacimiento al proyecto Gnaural aunque existen más softwares en el mercado de la "superación personal" que compiten en el mismo sentido como Hemy-sinc , Holosync , y Brainwave Generator entre otros.

Para terminar, no deja de ser curioso que a pesar de la trascendencia que implican estas TMH y la facilidad de experimentación que algunas ofrecen, no se reporta un uso habitual de las mismas evidenciando que hemos puesto (o algo en nosotros ha colocado) un obstáculo entre lo que somos y lo que podemos ser. Se cree que puede atribuírsele esta situación a la alta dependencia de la sociedad a las drogas y a las poderosas inversiones en el mercado de los fármacos, un problema de hábitos y políticas. Además, la idea de que softwares de acceso abierto puedan incidir directamente en el cerebro y la conciencia parece absurda por el desconocimiento de la tradición investigativa, científica y anecdótica que hay detrás. Seguramente también, cierto recelo ante un horizonte de simbiosis con las máquinas aporta su cuota de resistencia. No obstante, la experiencia demuestra que el escepticismo dura sólo hasta que se empiezan a emplear dichas tecnologías y a pesar de la desconfianza que sigue reinando, cada vez más individuos, profesionales, grupos de investigación e instituciones descubren que la tecnología de "Arrastre de Ondas Cerebrales" es enormemente útil. Finalmente es necesario repetirlo para que impregne: la tendencia natural del cerebro a cambiar su frecuencia dominante por la frecuencia de un estímulo externo nos instala democráticamente en medio de la esencia "cerebro-consciencia" con la libertad de explorar el potencial humano. Gnaural, es un programa de código abierto que cualquiera puede utilizar específicamente para esto.

ECONOMÍA CULTURAL EN LA ERA INFORMÁTICA

OBJETO DE ESTUDIO INICIAL: La relación entre Cultura y Economía en el marco de las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (NTICs).

Hablar de la relación entre economía y cultura en Latinoamérica implica dos direcciones diferentes en la actualidad. Por un lado aquella que ve en la cultura un nuevo valor económico y por otro la que nos muestra el alto grado de inequidad, la famosa brecha entre ricos y pobres que aumenta cada día en todo el mundo sin que aparezca hasta ahora ningún cambio importante. El primero positivo, el segundo negativo, la cultura puede ser nuestra ventaja y también nuestra desventaja. Mientras podemos proyectarnos con esperanza desde nuestra riqueza cultural, también podemos usar esa misma potencia contra nosotros mismos. Es pues esta naturaleza doble la que debemos mirar con cuidado para entender mejor la relación entre economía y cultura y lo que puede depararnos, saber considerar tanto nuestras virtudes como nuestros vicios.

Se empieza a aceptar ya que la cultura no puede reducirse a cuidar la tradición y debe optar por un concepto más amplio. El siglo XX mostró que la homogeneidad no es rentable y es difícilmente gobernable, por el contrario, tanto las mayorías como las minorías deben entrar en contacto. En el momento actual del mercado nos estamos moviendo de una mera estandarización de productos, hacia la diversidad. No obstante, existen monopolios que impiden la participación de la mayoría en el uso y distribución de la cultura: «Desde la década de 1990, seis empresas transnacionales se apropiaron del 96% del mercado mundial de música (las majors EMI, Warner, BMG, Sony, Universal Polygram y Phillips) y compraron pequeñas grabadoras y editoriales de muchos países latinoamericanos, africanos y asiáticos.»[1]. Pocos entendemos o queremos entender las implicaciones que dicha situación provoca. La propiedad intelectual atesorada por estas grandes empresas reduce el derecho de acceso a la cultural a un mero juego de negociaciones económicas. Hoy los creadores pueden llegar a ser demandados por piratearse a sí mismos dado que los derechos de sus creaciones pueden no pertenecerles.

Como se nota pues, la relación entre cultura y economía no es simple. La Economía, que básicamente se funda en dos temas sustanciales, la eficiencia y la equidad, ha dejado a un lado el tema de la equidad y esto merece evidentemente una fuerza que contraste semejante desigualdad. «Las nuevas estrategias de división del trabajo artístico e intelectual, de acumulación de capital simbólico y económico a través de la cultura y la comunicación, concentran en Estados Unidos, Europa y Japón las ganancias de casi todo el planeta y la capacidad de captar y redistribuir la diversidad.»[2] Se vuelve necesario buscar un equilibrio entre los países fuertes económica y tecnológicamente y los países dinámicos en producción cultural.

En principio, aunque no sea nada nuevo, debemos tener en cuenta que la cultura no es en la actualidad un lugar de inversión seria, sin embargo, ciertas producciones culturales gastan cantidades astronómicas de dinero. Existe evidentemente una cultura de grandes inversiones y otra de pequeños incentivos. Una cultura de grandes empresarios y otra del ciudadano común donde la primera condiciona cada vez más la segunda, y donde la mayor tiende a devorar la menor. Surge la pregunta, ¿es posible cambiar este orden de cosas?

Para nadie es un secreto que la tremenda riqueza cultural de los países subdesarrollados no se valora aún adecuadamente desde el punto de vista económico. La desigualdad entre quienes producen cultura y los que logran darle valor económico es inmensa. El cine, por ejemplo, es un claro modelo de cómo algunos países imponen sus valores culturales en otros al mismo tiempo que se niegan rotundamente a dejarse permear por valores culturales ajenos, negocio redondo y desigual a favor del monopolio. Es realmente avasallador.

El caso del cine es bien oscuro. No hay una explicación clara de cómo son reducidos importantes países productores de cine a minorías. Parece que no pudiéramos determinar una estructura más equitativa y entonces ¿cómo contribuir a mejorar dicha situación? Una de las propuestas es que analicemos la cultura de modo similar al tema del medio ambiente. En este sentido se empiezan a desarrollar ideas que elaboran planteamientos como el siguiente: «En favor de una consideración no sólo económica del desarrollo cultural, se señala que la cultura y las comunicaciones contribuyen al desarrollo comunitario, la educación para la salud y el bienestar, la defensa de los derechos humanos y la comprensión de otras sociedades.»[3] Se alega por tanto que la cultura transversaliza las diferentes facetas de la especie humana puesto que el ser humano es animal simbólico como bien lo plantea Ernest Cassirer.

Si alguna faceta del ser queda aislada de los procesos culturales se presenta en consecuencia un deterioro del espíritu y por tanto defender la diversidad cultural se ha convertido en asunto prioritario. Las producciones culturales que no hacen parte del monopolio requieren un ambiente propicio donde desarrollarse, las fronteras culturales en la actual época de las telecomunicaciones no pueden administrarse como antes. Se trata por el contario de permitir que la producción cultural diversa circule con mayor facilidad para conectar todo un conjunto de producción dispersa. Cada región debe descubrir su específico potencial cultural e imaginar diferentes estrategias de inversión.

Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación juegan un papel protagónico en este orden de ideas. La cooperación internacional, las redes de apoyo, educación en desarrollo sostenible, y aprovechamiento de la internet forman parte del paquete necesario. Así pues, la cultura no puede ser un simple negocio de generación de valor económico de suerte que debemos aprender del fracaso que la apertura económica tuvo en proveer una oferta cultural más amplia y diversa. La economía y la cultura no pueden seguir siendo extraños el uno para el otro. La inversión económica en espacios culturales viene creciendo continuamente en los últimos años, pero esto no implica necesariamente algo positivo para la cultura porque el razonamiento de los procesos culturales debe estar complementado con una visión equilibrada abanderada tal vez por el tipo de humano que Calos Alberto Ospina nos sugiere: «Estamos hablando de una hombre culto, es decir, de alguien capaz de comprender y de estar de acuerdo con la naturaleza humana; capaz de atender tanto a la generalidad abstracta de la razón como a la generalidad concreta de la existencia humana cotidiana que es flexible, moldeable y que responde a una legalidad y lógica diferentes a las leyes universales; hablamos, entonces, de un ser humano que ha desarrollado de nuevo el pensar razonable y la sabiduría del sentido común, el mismo que desde Platón fue desacreditado como fuente genuina de saber, pero que el incesante flujo de la vida jamás ha dejado de reclamar como el único sentido que corresponde a sus fines y objetivos y el único capaz de interpretar todas sus manifestaciones, aún las más sensibles y pasionales, como el vibrar del espíritu, no de un solo individuo, sino de la humanidad entera».

Empezamos a comprender que la cultura necesita tanto de la economía como la economía de la cultura. Es esencial que se analice con mayor detenimiento los procesos de producción cultural y que la cultura se haga más consciente de la importancia que está ganando para la economía. Cultura y economía principian el descubrimiento de un puente sensato entre las dos. Producir cultura es cada vez más producir valor económico sin el prejuicio de considerarlo por ello como su único valor. Los estudios económicos no son ajenos a la producción simbólica. Economía y cultura hace tiempo que están juntas pero solo recientemente con conciencia por parte de las dos.

La producción simbólica para ser buena requiere un ambiente propicio, esta es la idea más pertinente en cuanto a tal relación, además, la carga política del discurso cultural pone sobre el tapete el derecho participativo del ciudadano común. La cultura es un mapa que traza el devenir humano y en consecuencia, no puede ser solo un negocio. No podemos permitir que lo único que pese en la circulación de bienes culturales sean razones económicas. La economía debe ser humanizada y la cultura, de igual forma, debe ser valorada económicamente. La cultura contemporánea juega un papel importantísimo en la economía que no se le reconoce plenamente. Un estudio riguroso de la relación entre economía y cultura es obligatorio, y las particularidades que en este tema protagoniza la actual era telecomunicativa.

No podemos pensar la relación entre economía y cultura en la actualidad sin pensar las peculiaridades de las NTICs (Nuevas tecnologías de la información y la comunicación) y el tema de derechos de autor. Estas dos cuestiones completan el sistema que permite una relación concreta entre cultura y economía. Se busca con esto conformar una esfera pública más amplia y potente. El tema de la televisión es un ejemplo de vital importancia, en el caso de Colombia sobre todo en la producción de melodramas. Habría que buscar una conexión entre nuestra televisión colombiana de monopolio nacional y las posibilidades de producción liberada. La internet una vez más suena como gran oportunidad. Hay que evitar que el esquema monopólico internacional se replique en pequeña escala a nivel nacional o regional.

Los blogs, youtube, facebook, myspace conforman el nuevo horizonte tecnológico (la llamada WEB 2.0). Hay que estudiar también estos casos puesto que la posibilidad de conformar una relación equilibrada entre economía y cultura depende mucho de ello. Las redes sociales virtuales configuran el cuerpo del ciudadano posmoderno, redes sociales y protección de derechos de autor genera la combinación perfecta para sacar el mayor provecho. Vamos dibujando así una salida posible. Vamos ganando poco a poco nuestras propias luces para seguir adelante con fuerza. Mientras los monopolios continúan su defensa, la creatividad humana genera caminos alternativos.

El dominio público en consecuencia es fundamental en esta ecología cultural que implica su relación con la economía. Pero ¿cómo dinamizar la participación efectiva? Es claro que no solo desde el Estado, y es aquí donde hace su entrada la nueva era de las telecomunicaciones. El Estado, las empresas y sectores independientes están convergiendo. La diversidad que se exige para poder adentrarnos en la construcción de un mundo mejor está siendo posible gracias a las nuevas tecnologías. Evidentemente aún hay mucho por hacer, y gracias a estos nuevos medios es cada vez más clara la situación general en la cual vivimos y sobre la que hay que actuar. El mundo está organizado para que aún no sea posible más equidad, pero a pesar del silencio al que han sido sometidos la mayoría de campos de la cultura, esta sigue íntimamente su proceso.

Añadamos a lo anterior la importancia de la cultura para la formación de ciudadanos democráticos. En la actualidad los campos donde la ciudadanía se despliega se han ampliado, y debemos reclamar con ímpetu el acceso a la producción cultural. En un mundo donde la cultura se convierte cada vez más en valor económico, el acceso es esencial para todos. En este punto es importantísimo tener el mayor de los cuidados. Se trata de un conjunto de características mínimas que se requieren para poder ejercer realmente la ciudadanía. La información, por ejemplo, es esencial. Acceso y capacitación. El Estado nuevamente salta al centro de la discusión en términos de responsabilidad para forzar el equilibrio entre economía, sociedad y cultura. Públicos y ciudadanos son dos caras de la misma moneda donde cultura y economía inevitablemente se encuentran. Formatos digitales y redes tecnológicas son el soporte de la sociedad actual. Cultura y economía se equiparan porque ya no podemos seguir viviendo sin hacer algo por la equidad. Es por eso que la interconexión no debe ser excluyente. Todos estamos implicados en este compromiso donde cultura y economía ya no pueden ser pensadas aisladamente.

CARACTERÍSTICAS: Contradicciones, diversidad, complejidad, desigualdad, conflicto, absurdos, transversalidad, fuente de identidad, fundamentos de la humanidad, propiedad intelectual, creatividad, construcción de sentido, medio ambiente, desequilibrio, crisis ecocultural, desarrollo, comunidad, educación, salud, bienestar, defensa de los derechos humanos, comprensión, sociedad, ciudadanía contemporánea, intersubjetividad, espíritu, telecomunicaciones, posmodernidad, valor cultura, cooperación internacional, redes de apoyo, sostenibilidad, internet, valores, tradición, inter e intrageneracional, productividad, consciencia, símbolos, humanismo, creación, democracia.

PREGUNTAS: a) ¿Qué podemos hacer para resistir al monopolio cultural que el poder económico impone?; b) ¿Por qué proteger y contribuir a la diversidad cultural?; l) ¿Qué cambia y qué oportunidades y peligros nuevos genera para la cultura la actual era de globalización y las telecomunicaciones?

PROPUESTA METODOLÓGICA: Con respecto a la pregunta a) ¿Qué podemos hacer para resistir al monopolio cultural que el poder económico impone? Propongo analizar las lógicas del sistema de derechos de autor tradicional y los nuevos sistemas emergentes de propiedad en las redes virtuales, dado que como bien se sabe la mercancía esencial en la sociedad de la información es el conocimiento, eso sí, siempre y cuando haya claridad con respecto a las particularidades de la llamada Propiedad Intelectual, asunto que es absolutamente necesario para poder pensar posibilidades con respecto a la pregunta planteada.

AUTORES DE REFERENCIA: Nestor García Canclini, Carlos Alberto Ospina, Lawrence Lessig y David Throsby.




[1] CANCLINI, Néstor García. Todos Tenemos Cultura: ¿Quiénes pueden desarrollarla?, PDF, http://www.iadb.org/biz/ppt/0202405canclini.pdf, p 3

[2] Ibid., p 4

[3] Ibid., p 6


FIESTA Y POESÍA: Lo que debe ser el diseño en Latinoamérica

El diseño en Latinoamérica responde evidentemente en primera instancia al diseño internacional, principalmente al europeo y al gringo. No obstante, Latinoamérica posee ciertas particularidades. Somos más culturales que industriales, es decir, tenemos más rasgos tradicionalistas que de avanzada, somos más espirituales que materialistas y si bien nuestra diversidad es marca esencial, nuestra pasión se impone sobre nuestra racionalidad. En este sentido, el diseño se tiñe de semejantes características.

El diseño pues en nuestra región es alma, café, bar, cantina, calle, barrio. Nuestro folclor se impone. La vida popular dirige nuestro diseño. Las fiestas, los festivales, las reuniones, la tertulia, la rumba conforman el cuerpo de nuestra identidad. Una y otra vez repitiendo el ritmo de nuestras músicas, el ritmo de los pases de baile, el enamoramiento y los celos. Solo bastaría que no nos tomáramos demasiado en serio para que la intensidad de nuestro ser no estuviera rebasando tan promiscuamente la frontera de la muerte.

No somos una cultura del miedo, por el contrario, más bien somos temerarios. Pero no somos lo suficientemente atinados fruto de la inconstancia y volubilidad. No somos pacientes y sin embargo nos repetimos una y otra vez. Queremos todo ya, o nada.

La poesía nos atraviesa desde los pies hasta la cabeza, desde el horizonte hasta nuestros cuerpos. La coherencia no es nuestro fuerte. El diseño en consecuencia debe ser el lugar donde la imagen desbordada que somos se estructure. No sabemos bien cuál sea nuestro diseño pero lo tenemos.

La historia que a trompicones y con mucho esfuerzo vamos escribiendo, contribuye a que el diseño mejore cada día, un diseño sin ingenuidades, un diseño comprometido, un diseño que no se ha detenido de preguntar más y más por sí mismo y su papel en la sociedad.

Tanto la tradición como la contemporaneidad alimentan el diseño latinoamericano. La poca historia no es impedimento aunque somos conscientes de nuestra juventud. Apenas empezamos a reconocer hitos, obras, escenarios, protagonistas y apenas estamos empezando a encontrar el hilo. Aún no estamos muy seguros de si somos buenos o malos. Apenas estamos definiendo los elementos mínimos que nos permitan entendernos. Apenas estamos empezando a multiplicar los hallazgos y las especulaciones. Aún somos pocos.

Hablar del diseño en Latinoamérica es inevitablemente en este momento histórico una invención. La diversidad mezclada con la pasión supera con creces cualquier simplificación afanosa que quiera acometerse. De cualquier forma, hay que elaborar también resúmenes y síntesis de lo extenso para poder acelerar los procesos de comunicación. Hay mucho de creación en todo esto y es porque tenemos que imaginarnos a nosotros mismos. Más que perfección necesitamos claridad. Debemos saber desglosar los constituyentes básicos de nuestra historia y no debemos quedarnos demasiado tiempo en la densidad de los datos. Son estas condiciones fundamentales las que debemos arriesgarnos a ir esbozando y ajustando por el camino.

El diseño en Latinoamérica es pues en primera instancia simplificación de la información. No se entiende en Latinoamérica un diseño oscuro como lo puede ser el arte. Aunque esta afirmación es polémica, también es evidente que el diseño en Latinoamérica debe ser popular. Como se ve, hay que tomar posiciones, y hay que arriesgar afirmaciones para poder avanzar. Alguien debe tentar el error para que haya un referente.

El Imperio Romano, las catedrales góticas, los Medicis en el renacimiento, la Ilustración, el Romanticismo, los procesos de independencia en América, la apertura económica son hitos que nos llevan a través de lo que somos y cuentan la historia de lo que hacemos. Un inventario que dibuja nuestros rostro, un rostro diverso y apasionado que no da concesiones facilistas a las modas. Necesitamos orgullo si queremos reconocernos. El inventario es obligado para que Latinoamérica tome consciencia.

Por ahora nos concentramos en testimoniar el presente y atestiguar que el diseño en Latinoamérica sí existe y que su modo de sobrevivencia es el diseño de nuestra variedad, nuestra realidad local abierta a lo global, nuestro protagonismo, nuestra capacidad de impactar internacionalmente, de unirnos a los diferentes para reconocernos en el otro con mayor fuerza.

La imagen del diseño en Latinoamérica es pues la síntesis de lo global en lo local que encarna con contundencia en la evolución de nuestro espíritu festivo y poético. ¿Quién creería que la rumba y la palabra son la esencia latinoamericana y por tanto deben ser el eje del diseño? Todavía nos falta asumirlo con sobriedad[1]. Lo que se dice del diseño no es más importante que el quehacer mismo del diseñador porque el diseño es mucho más que reflexión. El silencio del diseñador acompasa su voz. El diseño hace parte del espíritu que tiende a lo mejor. Hay que simplificar y complejizar. La poesía y la fiesta nos lo enseñan. Debemos ser más perspicaces y creer más en nuestra malicia indígena. Ser no es solo tranquilidad, también es riesgo. El diseño existe y cumple mejor su papel cuando acepta con humildad el espíritu chispeante e intelectual de Latinoamérica. Nuestro ritmo yace en nuestra música y nuestra palabra. El Festival Internacional de la Imagen de Manizales y la revista Proyecto Diseño son dos ejemplos contundentes de esto.

El verdadero diseño Latinoamericano es y debe ser fiesta y poesía. Es conflictivo afirmarlo así pero se trata del espíritu de la latinoamericanidad. Preguntas hay muchas, o ¿dónde se ha visto que alguien desmerite una buena rumba y algo de conversación? El Festival de la Imagen y Proyecto Diseño convergen en lo que el diseño en Latinoamérica puede ser y es. Felipe Cesar Londoño (Director del Festival de la Imagen) e Iván Cortés (Director de la revista Proyecto Diseño) se inscriben con contundencia en esta historia. Al interior de estos dos espacios, muy a pesar incluso de la prudencia que estos protagonistas quieran guardar, se cuece la respuesta a cuál es el diseño latinoamericano. 2008 es 2009, 2010, 2011, 2015, siempre futuro. Podemos imaginarnos el porvenir pero lo difícil es ir hacia él. Este ensayo lo deberían estar escribiendo Felipe e Iván, o un europeo o un gringo pero es tiempo de que las voces se multipliquen. Pasión contra razón, pero una pasión que pueda ser razón.

En conclusión Latinoamérica somos nosotros, los que vivimos, los que bailamos, los que cantamos. El diseño latinoamericano es esto mismo. Nos queda el desafío de seguir siendo lo que somos y superarnos. Tenemos la responsabilidad de despertar al interior del sueño latinoamericano y conquistarlo, detener la matanza, usar nuestro empuje para armonizarnos, estructurar el calidoscopio de nuestras volubilidades. Estamos retados ineludiblemente a convertir nuestra insistencia en paciencia y nuestra intensidad en humildad.



[1] Revisar al respecto los resultados arrojados por el reciente proyecto Economía y Cultura del Convenio Andrés Bello.

MAÑANA COMIENZO MAESTRÍA

Pues sí, para empezar, un seminario de investigación con el profesor Carlos Alberto Ospina H (Profesor del departamento de Filosofía de la Universidad de Caldas, con maestría de la Universidad Nacional de Colombia y en la actualidad culmina estudios en el doctorado del Instituto de Filosofía de la Universidad de Antioquia. Áreas de investigación: filosofía de la modernidad y estética. Autor del ensayo: "Junji Konishi - El poder creador del diseño", en el libro: "Junji Konishi - Arte y Diseño" (2007) y la profesora Catalina Pérez López (Docente Universidad Autónoma de Manizales. Departamento de Diseño y Arte).

Los días miércoles, jueves y viernes estaremos en el seminario de ESTÉTICA DIGITAL con IVÁN CORTÉS ( Colombia (Bogotá 1970)

Diseñador industrial. Cofundador y director de la revista “Proyecto Diseño”, Bogotá. Ha sido finalista por Colombia de la convocatoria de Joven Editor internacional del año organizada por el British Council en 2004 y becario de la Fundación Carolina en el 2006 para el VI Curso de Editores Iberoamericanos organizado por SIALE en las universidades Complutense de Madrid y en la Menéndez Pelayo de Santander, España.
A través del portal www.proyectod.com y el directorio de diseño DdD, que dirige, ha generado espacios de divulgación concreta de la actividad del diseño en Colombia con proyección internacional. Proyecto D organiza el premio de Diseño Lápiz de Acero y ha formado el grupo COPLA integrado por jurados y ganadores de las veintidós categorías del premio en sus veintidós ediciones. Es especialista y consultor en evaluación de proyectos de promoción de diseño y planeación de concursos en este campo. Desarrolló una investigación sobre la historia del diseño en Colombia en el siglo XX, proyecto que sigue en curso)

Pidió 10 pliegos de cartulina blanca, ya vermos para qué, pero me gusta la idea de que haya plástica.

Y aquí un animación que ganó el año pasado el premio LÁPIZ DE ACERO.

SE ACABÓ

Durante estos dias iré subiendo toda la información con respecto a la exposición, fichas, dibujos, videos, fotografías, audios, monografía, portafolio y hasta hoja de vida (por si las moscas). Gracias a todos los que asistieron, colaboraron, apoyaron, criticaron, y pensaron.

DT 05

Se acabó el tercer día, mañana sustentación y fiesta. Hoy me encontré con la rumba y me pareció lo más pertinente. Espero que la pasemos bien.